Acoso escolar: señales y cómo preguntar sin interrogar
Muchos niños no cuentan que los están molestando: por vergüenza, por miedo a empeorar las cosas o porque creen que nadie puede hacer nada. Por eso hay que aprender a leer las señales y a preguntar de otra manera.
Equipo Crece Bonito · Actualizado el 25 de octubre de 2026
Pasa más de lo que creemos
Según la UNESCO, 1 de cada 3 estudiantes en el mundo fue acosado al menos una vez en el último mes. Y en una encuesta a más de 8.000 familias de la Ciudad de Buenos Aires, 7 de cada 10 familias con hijos en primaria dijeron que el acoso escolar es una de sus mayores preocupaciones.
Señales para estar atentos
- No quiere ir al colegio, o le duele el estómago o la cabeza justo los domingos en la noche o en las mañanas.
- Llega con útiles perdidos o rotos, o con la ropa dañada, y no explica bien qué pasó.
- Deja de nombrar a sus amigos o de querer ir a cumpleaños.
- Cambia su forma de dormir o de comer.
- Se pone tenso o triste al mirar el celular, o lo evita de repente.
- Está más irritable o callado de lo normal.
Una sola señal no significa acoso. Varias juntas, durante semanas, sí son motivo para hablar.
Cómo preguntar para que sí te cuente
- Busca momentos «de lado». En el carro, cocinando juntos, caminando. Sin mirarse de frente, se habla más fácil.
- Pregunta de forma indirecta. «¿Con quién te sentaste hoy en el recreo?», «¿Hay alguien en tu salón que moleste a otros?». A veces es más fácil hablar de «otros».
- Escucha sin explotar. Si reaccionas con rabia, puede dejar de contarte para protegerte a ti.
- Agradece que te cuente. «Gracias por decírmelo. No es tu culpa y vamos a resolverlo juntos.»
Si confirma que lo están molestando
- No le pidas que «se defienda» a golpes ni le restes importancia.
- Anota lo que pasa: fechas, lugares, nombres y capturas de pantalla si es por mensajes.
- Habla con el colegio (director de grupo u orientación) y pide un plan concreto con fechas para revisarlo. En Colombia, la Ley 1620 de 2013 obliga a los colegios a tener un comité de convivencia y una ruta de atención; en otros países existen rutas parecidas.
- No busques a la otra familia por tu cuenta en caliente: suele empeorar las cosas.
- Refuerza sus amistades fuera del colegio, donde se sienta valorado.
¿Y si es tu hijo quien molesta?
También pasa, y no te hace mala madre o mal padre. Mantén la calma, escucha qué está pasando, acuerden una forma de reparar el daño y trabajen con el colegio. Detrás de un niño que molesta muchas veces hay otro malestar que también necesita atención.
Fuentes
Este contenido es educativo y no reemplaza la orientación de un profesional de la salud. Si te preocupa algo de la salud o el comportamiento de tu hijo, consulta con su pediatra.